I Congreso Antitaurino

En  Barcelona tuvo lugar el I Congreso Internacional Antitaurino  promovido y organizado por la asociación  ADDA , y la WSPA  inglesa,  al que asistieron  prestigiosas personalidades de distintas disciplinas que actuaron como ponentes así como un nutrido público . A lo largo del certamen se hizo especial hincapié en que la política se adapte a la sensibilidad y a las aspiraciones de un sector importante de la población, tal y como queda reiteradamente reflejado en las encuestas, que evidencian que las actitudes que más valoran  e preocupan a los ciudadanos son: la defensa de los derechos humanos, la defensa de la naturaleza y la defensa de los animales,  por considerarse actitudes carentes de interés particular o partidario.  También hubieron  notables referencias a que las administraciones pertinentes, en ocasiones,  tampoco ejercen los controles necesarios acerca de los presuntos incumplimientos que  vulneran el propio Reglamento Taurino como son  las supuestas manipulaciones sufridas por los  toros que van a ser lidiados, con la intención de que representen un menor peligro en la lidia.

 

Por razones obligadas de espacio, únicamente hemos podido recoger algunas de sus conclusiones más significativas, relativas al mundo taurino y a los toros,  como animal.


DEBATE CENTRAL


El debate central giró en torno a las reflexiones que las corridas de toros les sugirieron a partir de  la particular genética  del toro como vertebrado superior y en su parecer   las posibles repercusiones que el espectáculo en sí podría tener en la psiquis humana.


→ Las emociones (sentir y sufrir)  son comunes en todos los mamíferos, debido a que también son comunes las estructuras cerebrales que las producen y  los genes que las codifican.

→ Los toros pertenecientes al orden de los rumiantes  y a la familia de los bovinos, son  animales pacíficos con una psicología genéticamente especializada en la huida, y no en el ataque.

→ La violencia siempre es violencia, independientemente de hacia quien se practique. La costumbre  de la violencia  hacia los animales  facilita el  traslado de  la violencia hacia otros objetivos. Quienes se acostumbran al maltrato pueden llegar a ser insensibles al sufrimiento en general.

→ Las corridas de toros generan un proceso de insensibilización  y ausencia de empatía en los espectadores. Destacados pensadores,  teólogos,  científicos o  escritores  como:  Santo Tomas de Aquino, Inmanuel Kant, Josep Plá  e incluso  Ernest Heminway (taurino) dejaron  constancia  de ese proceso  psicológico  negativo.

→ La empatía es una cualidad que se desarrolla a través de la socialización. Por lo tanto, deberían incrementarse políticas que la favorecieran desde el ámbito familiar, escolar, medios audiovisuales y de comunicación, actitudes de respeto y reconocimiento no tan  sólo  para las personas, sino también para los animales.

 

 

INCIDENCIA DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN


A decir de los especialistas y profesionales que intervinieron en el Congreso, en los medios de comunicación no quedan recogidos ni reflejados, en la proporción que estadísticamente le correspondería, la opinión  ni el criterio de la mayoría de los ciudadanos contrarios a las corridas de toros, ya que promocionan e incentivan de  forma unilateral y exclusiva la tauromaquia a través de espacios fijos, crónicas y artículos taurinos, limitando o filtrando la difusión de las numerosas quejas de la ciudadanía que está en contra. No están, dicen,   en una posición neutral sino al servicio de diversos intereses económicos respecto al espectáculo de los toros. Sería interesante, en este sentido y según su dictamen, el implantar figuras de control tales como el defensor del espectador. Algunas emisoras de radio se han negado incluso a emitir cuñas radiofónicas en contra de las corridas de toros, motivando su negativa en el decidido apoyo que dan a todas las fiestas taurinas.

 

Algunos de los más recientes  y palmarios ejemplos  lo constituyen la falta de difusión mediática  e informativa acerca de la reciente constitución de la “Asociación Parlamentaria en Defensa de los Derechos de los Animales” en el Congreso de los Diputados, en contraste con el gran eco mediático  que se le brindó al torero José Tomas, presuntamente con el  objetivo de reactivar  el interés por las corridas de toros.

 

Y terminan afirmando que puesto que los  medios de comunicación  representan, en la actualidad, la gran fábrica  de la percepción social y  que toda actividad pública es educación, tienen una gran responsabilidad  al respecto.

 

 

CONSERVACIÓN DE LAS DEHESAS Y LOS TOROS.


El supuesto problema de la conservación de la dehesa que han planteado algunos sectores taurinos como  argumento que justifique la continuidad del espectáculo , no se ajusta  a la realidad, ni está  en absoluto ligado con  el mantenimiento de las corridas de toros. La conclusión  a la que se ha llegado en este congreso es que si el dinero público que se invierte ogaño en la continuidad y promoción del espectáculo taurino, se derivase a la supervivencia de las dehesas, éstas estarían comparativamente, dieciocho veces más protegidas  económicamente de lo que lo están ahora. Veamos: la inversión media  que destina el Estado Español al entretenimiento de los citados ecosistema es de  60 a 80 euros por hectárea y podría ser superior a  los 1.200 euros.

 

En cuanto al toro,  no existe un determinismo genético y absoluto en relación a la denominación de  “toro bravo” o “toro de lidia”, ya que se trata de una agrupación bovina que tiene un múltiple origen racial. Este tipo de ganaderías  existen con fines comerciales y los ejemplares destinados al espectáculo taurino son seleccionados en función de su instinto atávico y temperamental para la defensa en sus conflictos y combates nupciales o territoriales.  Los continuos cruces entre distintos ejemplares y razas con fines comerciales y de lidia han contribuido a la desaparición de las razas autóctonas El toro puede seguir conservándose si efectivamente hay interés y voluntad de conservarlo y no es necesario, ni mucho menos imprescindible, que a los toros se los tenga que  lidiar.   La conservación de la dehesa y los toros pasa también por otros recursos  de sostenibilidad, verbigracia, los recursos ganaderos, o del alcornoque para  la comercialización del  corcho.

 

 

SUFRIMIENTO DEL TORO


Por parte del sector taurino se ha pretendido de forma continuada , negar el sufrimiento del  toro utilizando para ello el recurso de estudios científicos que puedan avalar esta hipotética teoría. Con este objetivo apareció en una publicación taurina y diversos medios de comunicación, un estudio, realizado y suscrito, por el veterinario Dr. Illera.  De entrada, el citado estudio no ha sido publicado hasta el momento de forma completa, en ninguna revista científica, por lo que tan sólo se puede acceder a las conclusiones facilitadas por el mismo autor. Añadamos que ateniéndose a lo publicado se observan  datos que parecen erróneos, desde la evidencia científica, práctica clínica y sentido común, corriendo el riesgo de no ser válido por una serie de problemas metodológicos que deberían ser clasificados antes,  a fin de evitar que el mensaje pueda ser interpretado de forma equivocada voluntaria o involuntariamente,  sobre todo, cuando se habla a los medios de comunicación de gran divulgación.  No olvidemos -y esto es ciencia- que la biología escoge siempre aquellas acciones que permitan la supervivencia de la especie: o sea que ante un intenso dolor se siente dolor, nunca placer- como se insinúa en el estudio del Dr. Illera-  porque el animal tiene que huir del peligro para poder sobrevivir. En el ámbito científico nunca se puede equiparar el nivel de endorfinas a un igual nivel de analgesia.

 

Las causas para el sufrimiento y estrés son muchas y diversas. Entre ellas se incluyen un ambiente totalmente ajeno y desconocido, el agotamiento, heridas múltiples y una muerte prolongada inducida. La pica causa de 1 a 3 heridas y  según un estudio realizado en el año 1999 sobre 90 toros, el 94% de las veces el picador se equivoca y  se pueden producir fracturas “de apófosis espinosas, fracturas en las costillas y hemorragias que pueden infiltrarse en el canal medular”.  En un promedio de profundidad de cada puyazo  de entre 18 y 21 centímetros, el total sumaría 62 centímetros de heridas y un equivalente a una pérdida de sangre de 2,5 litros. Las banderillas producen más heridas, dolor y agotamiento. La estocada, en el caso en que se realizara correctamente, podría ser equiparable al sacrificio dentro de un matadero aunque en malas condiciones, pero cuando el torero no acierta a la primera el proceso puede prolongarse y repetirse de forma consecutiva durante varios minutos más. Los datos científicos  sobre las corridas coinciden con el criterio  de que  los toros padecen un dolor intenso y un estrés considerable durante la lidia. Un proceso que se prolonga aproximadamente 20 minutos. Las investigaciones demuestran que las corridas de toros resultan  para los animales mucho más estresantes y dolorosas que una muerte inducida con métodos humanitarios.

 

En relación con el dolor que sufren los toros y su capacidad para sentirlo, todos los especialistas presentes en el Congreso coinciden desde sus respectivas disciplinas y especialidades en medicina, veterinaria y etología, en los siguientes extremos:

 

→ El dolor es un mecanismo de defensa que permite la huida a un ser vivo cuya integridad está en peligro. Todos los seres vivos  -está demostrado- con posibilidad de desplazamiento, sienten alguna forma de dolor aunque no todos ellos sufren el dolor de igual manera.

→ También está demostrado que los mamíferos sufren el dolor de forma muy parecida y que muchos mecanismos de transmisión del dolor son similares para el ser humano y para los mamíferos superiores.

→ El toro también sufre miedo, angustia y ansiedad durante el transporte y traslado al ruedo.

→ Además muchos toros, antes y durante la lidia, sufren otro tipo de traumatismos y manipulaciones que resultan dolorosas, estresantes o que alteran su conducta normal. El afeitado de sus astas, golpes y choques así como otras heridas de diversa índole, difíciles de cuantificar.

→ El  caballo es otra de las víctimas en todo este proceso de sufrimiento

Y eso es todo. Que cada cual saque sus propias conclusiones,  que podrán estar o no en sintonía con las opiniones proclamadas en este acontecimiento antitaurino y que hemos dado a conocer muy sintetizadas.

 

Más información en : www.addaong.org

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